Estimulación cognitiva y Alzheimer

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Estimulación cognitiva y Alzheimer

*Estimulación cognitiva y Alzheimer.

Elizabeth Ojeda Gómez.

Autora

Libros y Juegos Disfruta Recordando.

Bogotá – Colombia.

En los últimos años se ha incrementado considerablemente el número de personas que inician un proceso de deterioro cognitivo. Muchos de estos casos solo tienen que ver con el proceso normal de envejecimiento y pueden estar relacionados con el ritmo acelerado de la vida, el stress, el trafico la falta de tiempo, el sedentarismo, la mala alimentación, el consumo de cigarrillo y alcohol, la pérdida de audición y visión que se presentan con mayor frecuencia cuando la persona se hace mayor.   

 

En algunos casos se presenta pérdida de la memoria reciente tan sutil, que incluso los médicos generales no alcanzan a tener herramientas suficientes para remitir al paciente a un neurólogo o profesional especializado que ordene exámenes necesarios para poder diagnosticar una demencia.  La importancia de un diagnóstico oportuno radica en que no solamente las intervenciones son más efectivas, especialmente cuando hablamos de estimulación cognitiva, sino que también permite a los familiares o cuidadores prepararse acerca de la enfermedad, visualizar cambios y tomar decisiones de apoyo y cuidado de su ser querido.

 

Ante tantas historias del desenlace del Alzheimer, la más común de las demencias, los cuidadores o familiares entran en una especie de pánico y angustia que muchas veces no concuerdan con los síntomas iniciales de la enfermedad y por eso en muchos casos se aplaza el inicio de un tratamiento no farmacológico como lo es la estimulación cognitiva.

 

Aunque los ejercicios de estimulación cognitiva no se pueden medir en términos de curación si  permiten a la persona diagnosticada con demencia activar las funciones mentales que aún conserva, enlentecer procesos degenerativos relacionados con la enfermedad, mejorar su calidad de vida, prolongar autonomía e independencia y continuar su proceso de socialización. Además se convierten en un gran apoyo para la familia y sus cuidadores porque les da un respiro, si estas actividades se desarrollan en un centro día, con un terapeuta o profesional especializado, lo cual reduce el desgaste emocional que trae el cuidado las 24 horas del día.

 

Dentro de las actividades que se pueden desarrollar como estimulación cognitiva se encuentran ejercicios de lenguaje, tipo adivinanzas refranes, complete frases, cálculo numérico, atención, memoria cultura general, etc. orientación en tiempo y lugar, música, recuerdos del pasado, tal como los ejercicios  sugeridos en los libros Disfruta Recordando I y II. 

 

También se puede apoyar con actividades complementarias de tipo manual, como el  arte, tejido, música, atlas, álbumes, juegos de mesa, visita a museos, encuentros sociales, junto con actividad física como caminatas, baile, etc. Igualmente es conveniente promover la participación en actividades cotidianas como lavar, cocinar, cuidar el jardín y cualquier otra que siempre le haya gustado realizar, preferiblemente bajo supervisión del cuidador o profesional experto.

 

De acuerdo con el reporte mundial del Alzheimer 2014, El Profesor Graham Stokes, director global de “Dementia Care”, de Bupa, dijo: "Mientras la edad y la genética son partes de los factores de riesgo de la enfermedad, el no fumar, comer más saludable, hacer ejercicios y tener una buena educación, acompañado esto de actividades que desafíen el cerebro, para asegurar que este se mantenga activo, puede jugar la parte de minimizar la probabilidad de desarrollar una demencia. Las personas que ya tienen demencia, o signos de ella, pueden también hacer estas cosas, que ayudarán a enlentecer la progresión de la enfermedad."