//Cáncer de próstata en Colombia: ¿Como va?

Cáncer de próstata en Colombia: ¿Como va?

En general en Arauca solo reportaron 27 casos al año, en Casanare 31, en Amazonas 10, Putumayo 21 y Choco 37. En ciudades principales como Bogotá, 1198. Antioquia tiene 1184 casos por año. Esto hace pensar que hay un  déficit en la atención, que explica diferencias tan marcadas. Por supuesto se debe tener en cuenta la dificultad para el acceso a los servicios en salud en las poblaciones más alejadas, y los inconvenientes que hay para ser tratados de manera oportuna.

Se debe afrontar la realidad de esta enfermedad en el territorio nacional, como un problema de todos, el cual al estar sub valorado no permite calcular su impacto real en la salud pública, en los recursos del sistema general de salud y la economía nacional. Además, hay un avance vertiginoso de la tecnología que abarca desde el diagnóstico por imágenes y deja en un segundo plano a los métodos convencionales. Se tienen alternativas como la resonancia nuclear magnética multi paramétrica, PET-SCAN –PSMA,  pruebas genómicas que determinan pronostico, brazos robóticos para mejorar  la precisión en una biopsia, equipos de fusión de imágenes, radio cirugía robótica  (cyber knife), cirugía laparoascópica asistida por robot , y una gran diversidad de medicamentos para el cáncer metastásico no solo de próstata sino de riñón y vejiga. Con esto aumentan las alternativas,  pero también de forma exponencial los costos y el respectivo compromiso de la distribución de los recursos. 

Según lo anterior, hay que hacer varias  preguntas: está el sistema de salud preparado para prevenir, detectar, y tratar a todos los pacientes que lo requieran cuando se enfrentan al cáncer? Se deben  hacer esfuerzos mayores en la prevención y detección al aumentar el acceso de las poblaciones más alejadas geográficamente y por ende más vulnerables? Existen los recursos suficientes en el sistema de salud y estos recursos están bien utilizados? Cuál es el papel de los especialistas en el sistema general de salud? Deben ser reguladores del gasto? Deben dejar la tecnología a un lado si no tienen  los recursos suficientes? El sistema de salud puede pagar todas las tecnologías emergentes? Tal vez   no se puedan responder a estos interrogantes pero si buscar el balance correcto entre la responsabilidad social y la responsabilidad como médicos y científicos para permitir el avance de la tecnología y su uso en nuestro país.

Se espera que en el “LIII Curso Congreso Internacional de Urología” en Cartagena de Indias, se pueda compartir experiencias y el conocimiento suficiente que ayude a responder algunas de estas preguntas y así acercar más a lo que debe ser el ejercicio adecuado de la urología.  

Danilo Citarella, MD. Director. Sección Urología Oncológica. Sociedad Colombiana de Urología.

Publicado en: escallonlloreda.wordpress.com