Los malos hábitos en la vida diaria y el exceso o mala preparación de ejercicios pueden causar dolorosas molestias. Los calambres se presentan en los pies, dedos de las manos, estómagos y pantorrillas, donde son más comunes. “Los calambres son básicamente una contracción involuntaria de la fibra muscular, producto de alteraciones metabólicas y alteraciones de líquidos y electrolitos”, explicó un médico deportólogo.
Según un deportólogo, se debe al exceso de ejercicios sin una preparación adecuada y costumbres como poner los pies descalzos acalorados en el piso. Una mala circulación sanguínea o el contacto con el agua fría hace que se presente una contracción en el músculo por unos segundos causando inmovilidad y un fuerte dolor. La recomendación es parar cualquier actividad que se esté realizando y frotar con un fuerte masaje la zona afectada. “Lo mejor es estirar muy bien el músculo para que el calambre vaya pasando poco a poco”, aseguró el médico deportólogo. Los calambres suelen ser inofensivos y no requieren tratamiento.
La forma de prevenirlos es evitando el ejercicio después de comer y haciendo estiramientos antes de practicar cualquier actividad física y al irse a dormir.