Puntos de quiebre

Estas decisiones requieren una buena dosis de coraje porque nos estamos refiriendo a quiebres de fondo, con la intención de ser o estar mejor. Postergarlas equivale a estancarse en situaciones que realmente son insatisfactorias. No se trata solo de circunstancias incómodas que rectificar, sino también de oportunidades desafiantes por aprovechar. Evadir esta tarea deja un sabor a conformismo, resignación o desesperanza.

La mente suele ser audaz para ocultar el temor al cambio; incluso, puede ser convincente para promover el ingreso a una zona de confort que se prolonga peligrosamente hasta llegar a crisis o situaciones de no retorno. Igualmente, hay voces dentro de nosotros mismos que, a veces, se atreven a sugerir la permanencia en una zona de incompetencias, errores, desgaste y desperdicio del talento. ¿En qué áreas de su vida desde hace mucho tiempo usted reconoce la urgencia de cambiar, pero no lo hace?

La valentía de decir no más y de hacer un gran quiebre, normalmente recibe recompensa, pero se paga el precio de renunciar a satisfacciones triviales, superfluas y temporales. Hay propósitos elevados que no se alcanzan sin declinar al disfrute de comodidades engañosas. Enfrentar realidades y transformarlas, implica limpiar apariencias, tocar fondo y reconstruir carreras, relaciones o aspiraciones. Es frecuente que algunas personas prometan que en el futuro cambiarán algo que les afecta; ¡cuidado! Esta podría ser una forma de ratificar que jamás lo harán...Ese no es un punto de quiebre, sino una dosis de autoengaño.

La ruptura de conductas, sufrimientos innecesarios y hasta de relaciones enfermizas es una decisión inteligente. Al principio habrá cierto dolor, pero si se actúa con valores y conciencia superior, ese dolor no se convierte en sufrimiento permanente.

En similar modo, hay personas que constituyen un punto de quiebre en la vida de otras. Inspiran soñar con grandeza y alcanzar niveles de actuación excepcionales con alta exigencia para lograrlos. Son líderes que encienden una luz en medio de tinieblas. En las organizaciones pasan dirigentes que marcan una diferencia abismal y dejan una huella perenne; lo que queda por verse es si tal legado es positivo o negativo.

Acumular decisiones pendientes y múltiples es soslayar verdades; así solo se garantiza que luego será más costoso cambiar el rumbo. Atreverse es liberarse y emprender vuelos a mayor altura, con una satisfacción íntima, que solo quien la vive la comprende y disfruta con serenidad haber reaccionado a tiempo. ¿Tiene usted pendientes algunos puntos de quiebre?
Germán Retana.
Comité Editorial
Paciente al día.
Costa Rica.

Germán Retana. Costa Rica.