Trastornos del olfato

Cada año, miles de personas desarrollan problemas con el sentido del olfato. De hecho, más de 200.000 personas visitan al médico anualmente en busca de ayuda con los trastornos del olfato o problemas relacionados.

Autor: Redacción ABCMedicus
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Trastornos del olfato
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El sentido del olfato forma parte del sistema sensorial químico, o los quimiosensores. Las células sensoriales de la nariz, boca y garganta tienen la función de ayudar a interpretar los olores, así como los sabores. Las moléculas microscópicas que se liberan al alrededor (por los alimentos, las flores, etc.) son las que van a estimular estas células sensoriales. Una vez que las células detectan las moléculas envían un mensaje al cerebro, donde el olor es identificado.

Las células olfativas o células nerviosas del olfato, son estimuladas por los olores que están al alrededor, estas células nerviosas se encuentran en la parte superior del interior de la nariz y se conectan directamente al cerebro. El sentido del olfato es también influido por algo llamado el sentido químico común; este sentido incluye las terminaciones nerviosas de los ojos, nariz, boca y garganta, especialmente en las superficies húmedas.


Las personas con trastornos del olfato pueden sufrir: una pérdida en su capacidad de oler o cambios en la percepción de los olores. En cuanto a la pérdida del sentido del olfato, algunas personas tienen hiposmia, que es cuando se reduce su capacidad de detectar olor. Otras personas directamente no pueden detectar los olores en absoluto, lo que se llama anosmia.

Los trastornos del olfato tienen muchas causas, algunas más claras que otras. La mayoría de las personas comienzan a sufrir trastornos del olfato después de haber tenido algunas enfermedades o lesiones recientes. Los factores desencadenantes más comunes son las infecciones de las vías respiratorias superiores y los traumatismos encéfalocraneano.

Entre otras causas que producen trastornos del olfato se encuentran los pólipos en las fosas nasales, las infecciones de los senos paranasales, los trastornos hormonales y los problemas dentales. La exposición a ciertos productos químicos como los insecticidas y solventes, y algunos medicamentos también han estado asociados con trastornos de olfato.

Los doctores y los científicos han desarrollado pruebas para determinar el grado y la naturaleza de los trastornos del olfato en las personas. Las pruebas están diseñadas para medir la menor cantidad de olor que los pacientes pueden detectar, así como la exactitud para identificar diferentes olores. En realidad, una prueba fácilmente aplicada es la de "raspar y oler", en la cual la persona debe raspar muestras de papel tratado para liberar diferentes aromas que deberá oler e identificar dentro de una lista de posibilidades. De esta forma, los doctores podrán determinar fácilmente si los pacientes tienen hiposmia, anosmia u otra clase de trastorno del olfato.

Se recomienda visitar a un doctor. El diagnóstico adecuado por un profesional especializado, como un otorrinolaringólogo, es importante. Estos médicos se especializan en los trastornos de la cabeza y el cuello, especialmente aquellos que se relacionan con el oído, la nariz y la garganta. El diagnóstico puede conducir a un tratamiento efectivo de la causa subyacente de su trastorno de olfato. Muchos tipos de trastornos del olfato son curables, y para aquellos que no lo son, existen programas de orientación para ayudar a los pacientes a que hagan frente a la situación.

Fuente: NIDCD

Jazmín Morales

 

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