
Las personas que padecen Trastornos de Ansiedad, presentan una respuesta de angustia exagerada ante situaciones o estímulos que para otras personas serían totalmente “normales”, llevándolos a evitar el objeto o situación temida o a desarrollar un “ataque de pánico” en dicha exposición. Existen ocasiones donde esta persona no acuda a reuniones por sentir que en el entorno hay una gran atención depositada sobre su persona (pudiendo ser real o no), la cual incluye sin duda todo un juzgamiento negativo sobre su forma de actuar. Debido a esto, va a sufrir un miedo intenso (ansiedad y angustia) que no tienen relación directa con la situación vivida (con lo que piensan realmente de él en esa reunión); desarrollando así, un “Ataque de pánico”.
Ataque de Pánico se define como: “la aparición temporal y aislada de miedo intenso, que puede durar unos pocos minutos (de gran intensidad), y es acompañada por una serie de síntomas físicos y emocionales.
Síntomas
• Palpitaciones, taquicardia, sudoración, temblores o sacudidas, sensación de ahogo o falta de aliento, opresión torácica, nauseas, mareo, inestabilidad, desmayo, escalofríos, sofocaciones, miedo a perder el control, miedo a morir o miedo a volverse loco.
En la Fobia Social, y en todos los Trastornos de Ansiedad en general, estos tres últimos son los temores subyacentes de toda manifestación patológica de ansiedad. Inconscientemente la persona padece un fuerte temor a morir, volverse loco o perder el control de alguna manera (muchas veces esto tiene su origen en determinados acontecimientos traumáticos que la persona haya vivido, en general, de carácter súbito, y que lo haya impactado emocionalmente).
• Este miedo surge repentinamente y genera desorganización de personalidad.
• Altera severamente su calidad de vida: (Social, laboral, familiar y vincular en general)
• Provoca alteraciones y perjuicios en las capacidades propias del individuo.
Cuando se padece la persona siente un miedo intenso a someterse a situaciones públicas, donde reciba algún tipo de evaluación (o él sienta que la recibe), o juzgamiento, por resultarle muy embarazoso. Esto sucede porque piensa que esa situación lo llevaría indudablemente a sentirse humillado y desvalorizado por los otros.
Como se puede notar, la persona teme la “mirada crítica” del otro.
Debido a estos pensamientos, su ansiedad aumenta de forma tan significativa, por lo que llega a desarrollar el “Ataque de Pánico” que describíamos anteriormente (con toda o alguna de las manifestaciones físicas que lo acompañan, y con una duración y número de episodios, variables según cada sujeto).
Los temores más frecuentes son:
• Temor a hablar en público
• Exámenes orales
• Relacionarse con extraños
• Iniciar relaciones afectivas
• Comer/Beber en público
• Trabajar cuando lo observan
• Ir a reuniones sociales
• Interactuar en un grupo; etc.
Todas estas situaciones estarían reflejando un denominador común, dado por:
• Miedo a hacer el ridículo o sentirse avergonzado”
• Miedo a ser evaluado por las otras personas”
• Miedo a ser el centro de atención”.
Finalmente el miedo al rechazo, a la crítica (si analizamos la situación, las personas con fobia social, proyectan en los demás una supuesta crítica negativa o rechazo, que en realidad ellos tienen con ellos mismos antes de exponerse a cualquier situación, son ellos quienes no se aceptan en primera instancia. Luego habrá que evaluar en cada historia particular de vida cuáles han sido los acontecimientos o factores que lo llevaron a esa falta de confianza consigo mismo.
Es importante considerar que si bien es una Patología altamente inhabilitante por el deterioro que provoca en las relaciones personales, laborales, sociales, etc., y por el grado de aislamiento que se llega a sufrir; también tenemos que decir que es posible que la persona logre una buena recuperación mediante diagnóstico y tratamiento adecuados.
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Juan Nicolás López Muñoz
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