Guías
INFECCION NOSOCOMIAL EN LA UNIDAD DE CUIDADO INTENSIVO MEDICO
Introducción La aparición de infecciones nosocomiales en la unidad de Cuidado Intensivo es una realidad frecuente, tangible y mensurable que pone en evidencia la necesidad de realizar medios diagnósticos, tomar conductas terapéuticas inmediatas, muchas veces agresivas y, especialmente, diseñar planes y estrategias dinámicos buscando obtener medidas de prevención y control que disminuyan la incidencia, faciliten el diagnóstico oportuno y manifiesten una visión epidemiológica propia de cada institución, permitiendo así disminuir costos innecesarios, tiempo promedio de estancia, morbilidad asociada y, por supuesto, disminución de las tasas de mortalidad. En términos generales, cada Unidad de Cuidado Intensivo debe tener políticas individuales adaptadas a los patrones usuales para su especialidad, función y razón de existir, dentro de los cuales se pueden nombrar: · Tipo de unidad (Quirúrgica. Médica. Quemados, etc. ) · Población prevista (ancianos, jóvenes, inmunocompetencia, etc. ) · Tipo y complejidad de procedimientos · Patógenos endémicos · Patógenos epidémicos recientemente encontrados · Adopción y relación costo-efectiva de protocolos o Guías de manejo más o menos flexibles Este documento intenta establecer una visión global sobre el enfoque terapéutico del paciente que ha adquirido una infección dentro de la Unidad de Cuidado Intensivo, tratando a su vez de crear conciencia sobre la importancia de establecer metas que faciliten la acción oportuna y eficaz dentro del menor costo posible. Fiebre Indicador por excelencia en infección nosocomial Aún cuando hay múltiples conceptos sobre cuál es la temperatura corporal en la cual inicia la fiebre y que van desde una medición mayor o igual a 38oC pasando por varias mediciones que muestren más de 38.3oC, el consenso general indica que lo importante es definir, para cada Unidad de Cuidado Intensivo, el límite máximo permitido. Teniendo en cuenta que la temperatura corporal normal se estima en 37oC permitiendo variaciones entre 0.5 y 1.0oC, según la presencia de condiciones fisiológicas diferentes (ritmo circadiano, ciclo menstrual), debe tenerse en cuenta la posibilidad de encontrar pacientes con temperatura basal mayor a los 37o, esto determinado por situaciones atmosféricas extremas y cuadros clínicos no infecciosos. Autor: FUNDACION SANTAFE DE BOGOTA
Pgina Siguiente >>
[Pgina 1] [Pgina 2] [Pgina 3] [Pgina 4] [Pgina 5] [Pgina 6] [Pgina 7] [Pgina 8] [Pgina 9] [Pgina 10]
|