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Gastroenterología
Hepatitis.
¿Qué síntomas presenta?
La Hepatitis C aguda puede causar síntomas leves que pasan inadvertidos o síntomas similares a los de la gripe. Sin embargo entre el 70-80% de los pacientes con hepatitis C aguda desarrollan una enfermedad viral persistente. Solo 2 o 3 personas de cada 10 infectados experimentará estos síntomas.
La hepatitis C crónica no causa necesariamente síntomas. De ocurrir los síntomas la severidad y el tipo de síntomas varía entre las personas y son usualmente leves e inespecíficos.
Generalmente presentan fatiga. En aproximadamente el 15% de los pacientes con hepatitis C aguda, el sistema inmune lucha contra el virus y la enfermedad desaparece espontáneamente.
¿Cómo se transmite?
La hepatitis C se transmite fundamentalmente por vía parenteral, es decir, por la Inoculación de sangre infectada o de derivados sanguíneos a través de transfusiones, jeringas contaminadas e instrumental quirúrgico. Por consiguiente, la hepatitis C ha constituido un importante factor de riesgo para los individuos receptores de transfusiones sanguíneas. Además, la hepatitis C tiene una alta prevalencia en hemofílicos tratados con factores de coagulación fabricados a partir de plasma de miles de donantes, y entre los toxicómanos por vía intravenosa que comparten agujas. También aparece esta infección en personas sin estos factores de riesgo, y en tales casos la enfermedad se denomina hepatitis C esporádica o adquirida en la comunidad. Es lógico suponer que, al igual que la hepatitis B, la hepatitis C adquirida en la comunidad se transmite por mecanismos parenterales inaparentes, como:
- Tatuajes.
- Afeitado con cuchillas compartidas.
- Lavado de dientes con cepillos compartidos.
- Relaciones interpersonales íntimas y sexuales en las que se producen microtraumatismos de las superficies mucosas o cutáneas del cuerpo.
Sin embargo, la hepatitis C no es muy contagiosa en el medio familiar, por ejemplo entre cónyuges o de madre a hijo. Aunque es posible la transmisión vertical, el paso de la infección de madre a hijo parece ocurrir con mucha menor frecuencia que en la hepatitis B. Al contrario que la hepatitis A, la hepatitis C no parece transmitirse a través de alimentos o agua contaminada.
Al igual que la hepatitis C aguda, la hepatitis C crónica a menudo es asintomática y no produce molestias evidentes para el paciente, excepto cansancio en algunos caso. Por lo tanto, la enfermedad pasa a menudo inadvertida a no ser que se realicen determinaciones de las enzimas hepáticas; el único indicio de la presencia de la infecciones con frecuencia una elevación de las transaminasas
Autor: Alvaro Mariño Forero , MD
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