directoriomedico.org Fides Con-Ciencia Editoriales
Página Principal Artículos para Pacientes Artículos para Médicos Noticias Contáctenos
Cáncer
Dietas
Sexualidad
Tercera Edad
Administracion medica
Anestesia
Bioética
Biografias
Cáncer
Cardiología
Cirugía general
Derecho médico
Derechos del medico
Desastre
Educación médica
Enfermeria
Etica medica
Guías
Historia
Historia cirugia general
Historia medicina colombiana
Instrumentación quirúrgica
Internos
Legislación médica
Medicina
Nutrición
Obituario
Oftalmología
Opinion
Otorrinolaringología
Pediatría
Seguridad social
Sexologia
Sicología
Urología
ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD.
El proyecto de Prevención, Tratamiento y Atención de la Infección por el VIH e ITS de la Organización Panamericana de la Salud con sede en Washington, D.C. está anunciando cinco puestos vacantes a nivel P.4 que se listan a continuación. Solicitamos cordialmente se publiquen en su página de web o publicaciones que sean pertinentes. Las descripciones de cada puesto se encuentran en los enlaces a continuación. La fecha límite para postular es el 24 de julio 2008.



 
Artículos para Mdicos
Sicología  


Demandas psicosociales del joven con sindrome de Down.
¿Cuáles son las demandas más frecuentes de un joven con síndrome de Down y su entorno en cuanto a su identidad? En cuanto a su identidad, la demanda más frecuente que se percibe está relacionada con el apoyar al joven con síndrome de Down en la búsqueda de un papel útil frente a la sociedad, para contribuir a la construcción de una identidad firme y realista. En la construcción de la identidad, están presentes tres elementos: la necesidad de normalidad, la relación con el otro y el rol social; en el caso de los jóvenes con síndrome de Down...

En cuanto a la necesidad de normalidad, E. Montobbio y Patricia Mainardi, citados por Astorga, Carranza y Romero (1998), plantearon que toda persona tiene una necesidad denominada necesidad de normalidad, la cual en la persona con síndrome de Down está negada inicialmente en el ámbito biológico; sin embargo a partir de esta negación, la persona comienza a sentir la necesidad negada por otros ámbitos.

- Cuando se le preguntó a Nelson por lo que los demás piensan de él, Nelson evocó la imagen de uno de sus hermanos mayores, el cual le dice “lento” y “homosexual”; pero cuando esto sucede, el no sabe que hacer al respecto. -

Como Nelson, muchos jóvenes con síndrome de Down desean relacionarse e interactuar con sus pares de edad, especialmente con aquellos jóvenes que no presentan anomalías genéticas. Sin embargo, existen personas que toman como excusa su condición para rechazarlos por completo, “al etiquetar su personalidad contemplando sólo su discapacidad, y no sus potencialidades por sí mismas.” (ASTORGA, B. CARRANZA, S. ROMERO, M. 1998)

Al centrarse en los jóvenes con Down, sobre estos tres elementos (necesidad de normalidad, relación con el otro y rol social) influyen varios factores: Primero, la dificultad para asimilar y verbalizar cambios físicos, a lo que según Pueschel, citado por Astorga, Carranza y Romero (1998), los jóvenes con síndrome de Down carecen de los medios intelectuales y verbales para asimilar y expresar sus propios cambios corporales. Segundo, la paradoja independencia / dependencia, debido a que “la tarea de independencia y separación de estos jóvenes, se ve dificultada por la protección de la cual requieren” (ASTORGA, B. CARRANZA, S. ROMERO, M. 1998). Tercero, el entendimiento de su discapacidad, a lo cual Montobbio, en el mismo texto (1998), declaró que consideraba difícil el establecer el concepto y vivencia que cada joven puede tener en cuanto a su propia anomalía genética. Cuarto, la dificultad para realizar intereses de la etapa, “siendo la autonomía, los problemas de lenguaje y las habilidades sociales, los principales impedimentos” (ASTORGA, B. CARRANZA, S. ROMERO, M. 1998). Por último, la falta de relación con otros sistemas distintos del familiar, debido a que “generalmente los adolescentes con síndrome de Down tienden a permanecer en la familia, o en sus “familias alternativas”, como centros de día, talleres, etc. (ASTORGA, B. CARRANZA, S. ROMERO, M. 1998)

Como resultado del proceso, que incluye unos elementos específicos y sobre los cuales influyen ciertos factores, surgen dos posibilidades: por un lado, el joven con síndrome de Down puede desarrollar un falso yo que le permite continuar sin cuestionar su identidad, pero por otro lado, el joven podría elaborar un rol social de carácter activo, con el cual lograría una identidad realista y más firme...

El joven con discapacidad, generalmente, al no poseer un papel social activo, se le dificulta construir una identidad real. Ante esta situación, se puede plantear una disyuntiva, con dos posibilidades de resolución. Una posibilidad sería asumir un falso yo, y estructurar una identidad adhesiva con rasgos de este falso yo, por la cual el joven se cubre con rasgos que no son propios de él, sino de otras personas. “Soy como quieres que sea”, es el modo relacional con el cual se dirigen al mundo.

La segunda posibilidad consiste en formar una identidad, “ya no de niño”, a través de la asunción de un rol social activo, como es el rol laboral. A través del ejercicio de este en una experiencia contenedora, es posible que la persona con síndrome de Down pueda entablar modalidades de relación más maduras, y así construir su identidad en condiciones más realistas, y por medio de sucesivas experiencias de socialización. (ASTORGA, B. CARRANZA, S. ROMERO, M. 1998 P37)


Autor: Á. Ávila, G. Gacharná, J. Osorio, A. Sandoval
 
<< Pgina Anterior           Pgina Siguiente >> 

[Pgina 1]    [Pgina 2]    [Pgina 3]    [Pgina 4]    [Pgina 5]    [Pgina 6]    
[Pgina 7]    
 
 


  Descargos     Acerca de Abcmedicus.com