Guías
GUÍA PARA EL MANEJO DEL CATÉTER VENOSO CENTRAL
EpidemiologíaEn los Estados Unidos se utilizan anualmente más de 150 millones de catéteres intravasculares. En la Fundación Santa Fe de Bogotá se han utilizado cerca de 15.000 catéteres en los últimos diez años y con seguridad su uso continuará en ascenso. Sin embargo, es de conocimiento general que la inserción de accesos venosos centrales y de líneas arteriales implica un riesgo reconocido de complicaciones mecánicas o técnicas (neumotórax, trombosis venosa, fístulas arteriovenosas, etc. ), e infecciosas locales o sistémicas, como tromboflebitis séptica, endocarditis, bacteremia, e infecciones metastásicas (osteomielitis, endoftalmitis, artritis). Según el consenso del HICPAC, las infecciones sanguíneas relacionadas con catéteres están asociadas con incremento en las tasas de morbilidad y mortalidad del 10 al 20%, en la estancia prolongada y costos de hospitalización y terapia antibiótica (1-3). En el control de la cateterización venosa central que se realiza en la Fundación Santa Fe de Bogotá se encontró que en 10.669 catéteres venosos centrales el porcentaje de bacteremia relacionada es de 3.3 por 1000 días de catéteres venosos centrales (4). Según su permanencia los catéteres intravasculares pueden clasificarse en dos grandes grupos: temporales o a corto plazo (generalmente colocados por técnica de inserción percutánea), y a largo plazo o permanentes (insertados a través de técnica quirúrgica). Catéteres temporales o a corto plazo Catéter venoso periférico: las venas del antebrazo y mano son las más utilizadas. Debido posiblemente a su corta permanencia (no mayor de 72 horas), no es frecuente asociarla con bacteremias. La complicación que se encuentra con más frecuencia es la flebitis físico - química o mecánica. Múltiples factores están relacionados con este tipo de flebitis como son la clase de infusión, el material y tamaño del catéter, así como el huésped, la técnica aséptica utilizada para la inserción, el manejo del sitio de la venopunción, entre otros, los cuales incrementan el riesgo de desarrollar flebitis y a partir de ésta una infección localizada (1). Catéter arterial periférico: generalmente utilizados en las Unidades de Cuidado Intensivo para la monitoría hemodinámica de los pacientes críticamente enfermos, se asocian con un riesgo bajo de bacteremia (1). En un estudio de 211 catéteres arteriales periféricos realizado por Pimiento et al (1993) se encontró un porcentaje de infección relacionada con el catéter de 3.3% (absceso en el sitio de inserción, contaminación y colonización del catéter), pero no se encontró bacteremia relacionada con este tipo de catéter (5). Su utilización para la administración local de quimioterapia en el tratamiento de enfermedad metastásica y tumores irresecables, está asociada con endarteritis cuyos factores de riesgo son la leucopenia, la hipoalbuminemia, radioterapia previa y una cateterización difícil (1). Catéteres venosos centrales: estos son los responsables de la BRC en un 90%. Autor: FUNDACION SANTAFE DE BOGOTA
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