Guías
EXPOSICION OCUPACIONAL DEL TRABAJADOR DE LA SALUD AL VIH
Las precauciones que se deben tener en cuenta con el fin de prevenir la infección secundaria, especialmente durante las primeras 6-12 semanas, son: abstinencia sexual o preservativo para prevenir transmisión sexual o embarazo; evitar la donación de sangre, plasma, órganos, tejidos o semen y el uso de leche materna para alimentación del bebé. No se requiere la suspensión del trabajador de la salud de sus actividades normales en la institución de salud, por el solo hecho de la exposición. Si se documenta seroconversión, se tendrán en cuenta las recomendaciones publicadas sobre el trabajador infectado con VIH. Todo trabajador de la salud expuesto, deberá buscar atención médica inmediata para cualquier enfermedad aguda que suceda durante el período de seguimiento, particularmente si ésta sugiere síndrome retroviral agudo: fiebre, erupción cutánea, mialgia, malestar, debilidad o linfadenopatía. Los trabajadores expuestos que reciban profilaxis post-exposición, deberán estar advertidos sobre los efectos tóxicos potenciales de los medicamentos usados, las medidas para evitarlos y disponer de atención médica especializada para su manejo en el caso de presentarse. Consideraciones sobre la profilaxis post-exposición La información actual sobre la infección primaria por el VIH, sugiere que ésta no ocurre inmediatamente y permite una breve ventana de oportunidad durante la cual la profilaxis post-exposición pudiera modificar la replicación viral. De manera teórica, la profilaxis post-exposición podría prevenir y aún inhibir la infección sistémica, limitando la proliferación inicial del virus. Aunque no existen datos convincentes, numerosos estudios en animales han demostrado un efecto benéfico de la profilaxis post-exposición, que si bien no pueden aplicarse directamente a los humanos, sugieren no solo que la infección de las células dendríticas foliculares se realiza en las primeras 24-48 horas después de la exposición retrasa o suprime la aparición de antigenemia. Un estudio retrospectivo reciente de casos y controles realizado por el CDC demostró que después de controlar otros factores de riesgo para la transmisión del VIH entre los trabajadores de la salud, el uso de Zidovudina como profilaxis post-exposición, reduce el riesgo en 81% (insuficiencia cardíaca de 95% = 43-94%). Por la misma época, la Zidovudina administrada a madres embarazadas, redujo la transmisión madre-hijo en 67%. Lo anterior produjo una serie de consideraciones acerca del beneficio del uso de antiretrovirales en los trabajadores de la salud. Las siguientes recomendaciones se aplican a aquellas situaciones en las cuales la información sugiere que la persona fuente está infectada con el VIH. Estas recomendaciones se basan en la estratificación del riesgo luego de un accidente que implique la posibilidad de infección con el VIH y en la información limitada que existe en la actualidad sobre los beneficios y riesgos de la profilaxis post-exposición. Autor: FUNDACION SANTAFE DE BOGOTA
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