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CAUSAS Y TRATAMIENTO DE LA OTITIS
Bogotá, Colombia (RCN) - La otitis es una enfermedad en los oídos qué afecta a las personas a cualquier edad, como existen tres tipos, es considerada la causa más importante de pérdida auditiva en el mundo.

PROTÉJASE DE LOS CÓLICOS BILIARES
Bogotá, Colombia (RCN) - El constante dolor en la boca del estomago, que pasa a la espalda y en ocasiones al hombro derecho, pueden ser síntomas de los cólicos biliares. Estos se deben a la presencia de cálculos en la vesícula.

APRENDA A PREVENIR LOS HONGOS
Bogotá Colombia (RCN) - Los hongos viven en la capa superficial de la piel. Pueden localizarse en cualquier parte del cuerpo, pero se desarrollan con mayor frecuencia en las uñas y en los pies, a causa de la humedad. Tenga cuidado, pueden ser contagiosos.

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Artículos
para Mdicos |
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Cirugía general
Preparación para cirugía mayor.
Radiografías.
Las radiografías y demás imágenes diagnósticas deben ir con el paciente a cirugía. Las radiografías pertinentes deben ser expuestas en los negatoscopios de las Salas de Cirugía a la llegada del paciente. Esto es de particular importancia, y estrictamente obligatorio, cuando se realizan operaciones sobre órganos pares.
Ordenes preoperatorios.
El médico tratante y/o el anestesiólogo ordenan por escrito si el paciente debe continuar la medicación que traía; de lo contrario ésta no será administrada. Especial atención debe presentarse a los pacientes diabéticos, hipertensos, o que estén recibiendo esteroides o terapias de suplencia, etc.
También debe quedar registrado si el paciente ha descontinuado oportunamente aquellas drogas que pueden significar un riesgo especial, tales como agentes antiplaquetarios, anticoagulantes, esteroides, etc.
Operaciones sobre órganos pares.
En operaciones sobre órganos pares o estructuras anatómicas bilaterales, la enfermera a cargo del paciente, el cirujano y el anestesiólogo, deben anotar personalmente en la historia clínica el lado de ubicación de la lesión, y antes de iniciarse la inducción de la anestesia tanto el cirujano, como el anestesiólogo y la enfermera circulante deben verificar la ubicación unilateral de la lesión. Las correspondientes radiografías o imágenes diagnósticas siempre deben ser enviadas con el paciente a las Salas de Cirugía para ser expuestas en los negatoscopios del quirófano.
LA OPERACIÓN.
La intervención quirúrgica implica una decisión mayor que en muchas ocasiones realmente es de “vida o muerte”. Es un acto profundamente moral, por cuanto sólo se busca el bien del paciente. Parte del principio hipocrático sacrosanto de primum non nocere (“primero no hacer daño”) y pretende curar o mejorar una enfermedad, reparar un tejido o reemplazar un órgano. El resultado final debe ser una mejor calidad de vida para el paciente.
Cada operación es una aventura tanto en lo relativo a morbilidad como a mortalidad. Por consiguiente, sólo puede ser emprendida por un cirujano idóneo, o sea uno que tenga total conocimiento y amplia experiencia en el manejo de la enfermedad que la determina y en el procedimiento quirúrgico que se propone.
Así mismo, la operación sólo debe ser realizada en una institución hospitalaria que cuente con la infraestructura y los recursos que garanticen en forma absoluta el buen éxito de la intervención y la seguridad del paciente.
La operación, un procedimiento eminentemente multidisciplinario que requiere la participación coordinada de un equipo humano altamente especializado, se realiza bajo la dirección del cirujano, quien es la más alta autoridad en el quirófano, en su calidad de médico tratante.
El anestesiólogo tiene la responsabilidad relativa a la inducción y conducción de la anestesia y a la administración de fármacos, de líquidos parenterales y demás elementos necesarios para el soporte de las funciones vitales en el curso de la operación; el anestesiólogo también es la persona responsable de la monitoría fisiológica y bioquímica del paciente.
El cirujano y el anestesiólogo son responsables de la colocación adecuada del paciente sobre la mesa quirúrgica, en condiciones de máxima seguridad.
El cirujano, el anestesiólogo y la enfermera quirúrgica deben verificar, en el caso de operaciones sobre órganos pares o sobre estructuras bilaterales, el lado de la lesión que motiva la operación y registrarlo así por escrito. Además, las radiografías e imágenes diagnósticas preoperatorias deben estar expuestas en los negatoscopios del quirófano.
La enfermera de anestesia asiste al anestesiólogo durante la inducción y conducción de la anestesia. Las enfermeras, instrumentadora y circulante tienen a su cargo labores específicas de carácter especializado, de acuerdo a las normas y protocolos correspondientes.
Los ayudantes, a menos que los solicite o programe en forma específica el cirujano, son asignados durante el proceso de programación de la cirugía. El Coordinador de Anestesiología asigna al anestesiólogo, a menos que haya una solicitud específica por parte del cirujano o del paciente.
TRASLADO A LA SALA DE RECUPERACION.
El anestesiólogo es el responsable del traslado del paciente intervenido a la Sala de Recuperación, donde es recibido por la enfermera.
Todos los pacientes que se reciben en la Sala de Recuperación están bajo la responsabilidad del Departamento de Anestesiología, el cual determina el momento en que el paciente pueda ser trasladado a su habitación o dado de alta, si se trata de cirugía ambulatoria.
Las órdenes postoperatorias son responsabilidad del cirujano o de un miembro del equipo de cirujanos que participaron en la intervención, pero siempre bajo la responsabilidad del médico tratante, y deben ser escritas antes del ingreso del paciente a la Sala de Recuperación. La nota operatoria, o descripción quirúrgica, es dictada por el cirujano al finalizar la operación y antes de abandonar las Salas de Cirugía.
José Félix Patiño Restrepo, MD, FACS (Hon).
Departamento de Cirugía.
Fundación Santa Fe de Bogotá.
Bogotá - Colombia.
Autor: José Felix Patiño Restrepo, MD, FACS.
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