Artículos
|
 |
Urología
Microlitiasis Testicular.
Drs Felipe Gómez*, Javier Romero**, Hugo López Ramos¥, Miguel Angarita ‡,
*Urólogo. Jefe Departamento de Urología.
**Radiólogo. Departamento de Imágenes Diagnósticas.
¥ Residente de Urología
‡ Residente de Radiología
Fundación Santafé de Bogotá.
Bogotá - Colombia.
La microlitiasis testicular es usualmente un hallazgo incidental durante la evaluación radiológica o patológica del testículo, realizada por orquialgia, infertilidad o cuando el examen escrotal es anormal. Fue descrita inicialmente en 1970, en un niño sano de 4 años por los doctores Priebe y Garret (2). Aunque en principio era considerada una entidad rara reportada en aproximadamente 0.6% de las ecografías testiculares(3), nuevos estudios muestran una incidencia cercana al 6.5% en pacientes sintomáticos y de 3% en asintomáticos, probablemente atribuible a la utilización transductores de alta resolución (10 -12 Mhz).
La representación más típica es la de pequeñas imágenes ecogénicas puntiformes, algunas con sombra acústica posterior, con un diámetro de 2 a 3 mm, las cuales se encuentran distribuidas de forma aleatoria en el parénquima testicular (4,5). El patrón inicial fue descrito como en "tormenta de nieve", reportado en el trabajo clásico de Roberts (6).
Según los trabajos previos de Jansen, Backus y Song (7,8,9) debido a que la microlitiasis ha sido más frecuentemente observada, surge la necesidad de definir unas recomendaciones de seguimiento y manejo basadas en la evidencia actual, dada su controvertida asociación con tumores testiculares.
HISTOLOGIA.
Los microlitos se originan por la degeneración de las células intratubulares y están compuestos por dos zonas principales: un core calcificado central y una multicapa cobertora formada por fibras de colágeno estratificadas(10).
Algunos autores atribuyen ésta patología a la incapacidad de las células de Sertoli para fagocitar células degeneradas en los túbulos Los estudios concluyen que el evento fisiopatológico de base es la degeneración celular, la cual puede ser secundaria a inflamación, fenómenos isquémicos o a una neoplasia de base (11).
Autor: Felipe Gómez Jaramillo, MD y cols.
Pgina Siguiente >>
[Pgina 1] [Pgina 2] [Pgina 3] [Pgina 4]
|
|
|